El gobierno argentino ya asignó señal digital a los cuatro canales abiertos

Telefé y el 9 ya están en el sistema TDA; América experimenta; el 13 no respondió
Ya fueron asignadas las señales digitales para los cuatro canales de televisión abierta de Buenos Aires: 9 y Telefé ya empezaron, América hace pruebas y el 13 es una incógnita. 
La evaluación corre por cuenta del titular de Televisión Digital Abierta, Osvaldo Nemirovsci, durante un entenso reportaje.
Osvaldo Nemirovsci, presidente de Televisión Digital Terrestre Argentina, explicó que ya se asignaron señales digitales para que los cuatro canales abiertos de Buenos Aires puedan transmitir su programación en HD y que mientras Telefé y el 9 ya están en condiciones de salir y América está haciendo pruebas, al 13 también se le ofreció colaboración, pero “no sabemos lo que va a hacer”.

El funcionario aseguró que hay potencialmente 4 millones de argentinos en condiciones de acceder a las 14 señales que se suben a la plataforma nacional de distribución y a través de este sistema llegan a las 18 plantas transmisoras instaladas en el interior, como las que inauguró la semana pasada la presidenta en Córdoba y Villa María, que se suman a las que estaban en Formosa, Chaco, San Juan, Bariloche, Mar del Plata, La Plata, San Nicolás, Luján.

Nemirovsci subrayó en tal sentido que “tenemos un proyecto de política pública, que es digitalizar la televisión argentina en su totalidad, empezamos como una suerte de vanguardia tecnológica con la televisión pública y hoy estamos de manera digital, abierta y gratuita en todo el país”.

Lamentó que del mismo modo como el 13 no define su inclusión en el sistema digital, “algunos operadores, en virtud de una pelea que tienen con el gobierno, se pierdan de tener la mejor señal de chicos, con impronta nacional, que los pibes la ven con alegría, enseña, educa”. 

Y que hasta los cableoperadores se pierdan un modelo de negocios al no incluirla, porque podrían ratificar audiencias mayores. 

“Bueno, no la quieren porque la hace el Ministerio de Educación”, sentenció.

Sostuvo asimismo que “la televisión digital recupera aquel concepto de la abierta, que era dar entretenimiento en cada hogar y que después de los ´80 y ´90 “se culturizó a la Argentina como que el no paga por mes no puede tener contenido audiovisual: está condenado a ver la televisión abierta como pueda”.

Recordó que en Capital hay cinco señales abiertas “pero que tampoco se ven totalmente, porque el que no tiene cable o recepción satelital tiene que acomodar la antena que en un grupo de dos o de tres canales, tiene que elegir qué ve”.

Sin embargo, comparó, “en el interior, donde por lo general hay una sola frecuencia de tevé abierta o ninguna, no se ve absolutamente nada”.
En un reportaje difundido por canal 23, Nemirovsci explicó que cada planta transmisora recibe una señal que va por fibra óptica y la distribuye en un área de 40 a 60 km, con lo cual abarca, desde el punto de vista de la televisión abierta, la propagación de lo que tradicionalmente cubría.

“Hoy lo que RTA ingresa a la plataforma nacional de distribución de señales se ve en todo al país. 
En cada provincia se van a poder subir las señales locales, universitarias, comunitarias, las nuevas que se concursen y en Capital Federal se están sumando las abiertas”, precisó.

Balance

De los 12 millones de aparatos que hay en el país, 7 y pico están vinculados al cable y al satélite y 4 millones están librados a la buena de Dios con la televisión abierta. Esa es una parte.

Aunque aclaró que para ver televisión digital hay que tener un aparato con codificado integrado o un conversor que intermedia la señal, la cual como viene digital permite que cualquier aparato, aun el de tubo, pueda recibirla y así nadie tiene que cambiar el televisor.

Dijo que se venden en los negocios de electrodomésticos a precios muy accesibles y que, si bien se firmó un convenio para que se financien en 24 cuotas, hasta ahora no se registran mayores ventas.

Pero aparte el gobierno nacional compró 1,2 millones de dispositivos y los distribuye en forma gratuita en aquellos espacios más vulnerables que tiene la sociedad. 

Ya se han repartido en 300 mil hogares.

Celulares

El sistema que tomamos en la Argentina, al adoptar la norma ISDBT, que pasó por Brasil y la tomamos nosotros, permite llegar de manera gratuita a los celulares, porque no requiere pasar por la red de telecomunicaciones.

“Frente a 12 millones de televisores hay 46 millones de celulares, lo cual habla de la voluntad política de este gobierno de democratizar y masificar en serio el uso de la tevé digital”, ejemplificó.

Expuso al respecto que cada uno de los celulares el día de mañana podrá tomarlo. Porque lo que cambia es el concepto de televisor: 
“No existe más aquel viejo electrodoméstico que estaba en un rincón oscuro del living que a veces se confundía con la abuela. 
Ahora se ve en las netbook, i-phone, se les pone una suerte de pen drive de 8 cm con una antenita pequeña y ve televisión digital”, manifestó.

Así se cambia el prime time, porque no hace falta tener en cuenta los horarios nocturnos en que la gente llega a la casa, sino que el que sale a comer de la oficina puede ver su dispositivo móvil. 

También hay tevé digital en pantallas de los colectivos, en los cabezales de los taxis, lo cual llevará hacia otra etapa en la generación de los contenidos: 
la miniaturización, apropiada para un celular, con segundos en vez de minutos.
Esto cambia el paradigma comunicacional argentino.

Contenidos

El 82 % del contenido audiovisual que se ve en todo el país lo producen las cuatro productoras de la Capital Federal. 

No hay desarrollo como industria cultural en el interior del país. 

“Alentamos federalizar contenidos que no es lo mismo que contenidos federales”, asegura y pone como ejemplo: 
“No es lo mismo que la televisión de Entre Ríos, con sus guionistas, sus maquilladores, haga la vida de Pancho Ramírez, a que se filme en Palermo, con una estrella porteña haciendo la vida del caudillo entrerriano. 
Queremos que se federalice, que se genere trabajo, producción”.

Acerca del aporte de la tecnología a esa idea de cambios, indica que la ley de democratización de medios habla de diversidad de voces, producción local, cuota de pantalla, y la televisión digital ayuda mucho a ello porque permite que se vaya cumpliendo.

“Hay una decisión de la presidenta, del ministro De Vido, que nos alientan permanentemente a esto: poner plantas transmisoras y distribuir conversores”, puntualiza y aclara que por eso “hemos invertido 200 millones de pesos en contenidos, porque sin contenidos no hay televisión; podemos llegar a todas partes pero si no hay contenidos no existe la televisión”.

El pensamiento que se tiene en el Ministerio de Planificación es aprovechar la evolución tecnológica que trae la televisión digital, la inversión en recursos humanos, en tecnología, para también invertir en que se empiece a ver otra cosa.

“No se trata de ver mejor lo que se venía viendo, sino que haya una alternativa en el consumo cultural que pueda competir con lo que hoy se ve y básicamente radicada en el interior. 
Hay una riquísima diversidad cultural en el país y no está expresada en la televisión”, redondea.

Se pueden contar historias regionales, de los pueblos originarios, de las religiones, los movimientos sociales, de los jóvenes realizadores, de los privados (esta no es una cuestión pública solamente).

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Propagación

A TDT internacional, se le sacó la T y puso la A, de modo que quedó como televisión digital abierta, porque sintetiza tres sistemas: uno de propagación por aire (la antena termina transmitiendo, en Japón hay 10 mil plantas y nosotros tenemos 18), que es la que toma aire y se propaga. La segunda es como se hace con Tucumán, por ejemplo, donde se manda a través de 1.500 km por fibra óptica, sale a la antena y de ahí distribuye. Y la tercera es por satélite.

“¿Qué hacemos con algunas escuelas que están en localidades que se llaman de frontera… que tienen otro horario, que funcionan en el verán?”, se pregunta Nemirovsci. “Hemos puesto en unas 400 o 500 una antena y le hemos dado el conversor. Subimos la señal al satélite y la baja, nada más que con un sentido popular, para que los chicos de la escuela puedan ver televisión ahí”, desgrana.

Sobre la administración de las ondas en áreas donde ingresan de otros países, en otras lenguas, el titular de TDA cuenta que “en Formosa o Misiones, rige un acuerdo de potencias y ubicaciones que hicimos dentro de Mercosur y Unasur, por el que bloqueamos la entrada de frecuencias que no corresponden al país y recíprocamente” con Brasil y Paraguay.


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